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Rehabilitación física

Era el año 1976, trabajaba en la facultad católica de esta ciudad, el trabajo me quedaba lejos, aproximadamente 30 cuadras, la enfermedad me causaba continuos problemas, mis dificultades económicas eran extremas, no tenía dinero para tomar un micro que me acerque a mi trabajo; trataba de elegir el camino más corto, justo coincidía con el recorrido del colectivo, por el diagonal 74, yo volvía a mi departamento caminando con pequeñas crisis de asma, que con la caminata se hacían más intensas, al descomponerme me sentaba en el umbral de una vivienda a esperar sentirme bien; veía pasar el micro, lo sufría, es como tener a mano en el desierto una bebida refrescante y no poder destapar el envase, me llenaba de bronca, yo no tenía dinero para subir a él. Lo veía alejarse.

 Miré mi bolsillo, mi aerosol se asomaba casi desafiante, se me ofrecía, se me regalaba de una manera muy tentadora casi dulce, es tan fácil usarlo; mi doctor me había dicho no te habitúes a él, no vas a poder dejarlo. ¿Le hacía caso al médico?, ¿O lo usaba?

Entonces recordé un libro, se llama “La educación de la voluntad” lo escribió Julio Payot, en él el autor remarcaba la diferencia de alcanzar una meta a corto plazo y otra a largo plazo. La primera es muy fácil de alcanzar depende más de los sentidos, pero al alcanzarla es muy efímera, su efecto no dura, y estaban las otras metas; las que nos proponemos a largo plazo, a estas cuesta más alcanzarlas, pues demandan más esfuerzo durante más tiempo, pero las disfrutamos una vez alcanzadas toda la vida; entonces pensé:

Mi meta a corto plazo es usar el aerosol, pero no sirve no me saca realmente de los problemas, mi meta a largo plazo es valerme por mi misma, quería caminar pero no apoyada en un bastón, entonces esperé sentirme bien y luego continué mi camino a casa.

 Al día siguiente al despertar tenía una sensación muy linda como si tuviera otro pulmón, mi sorpresa fue muy grande, me pregunté ¿será el esfuerzo físico que realicé que me ayudó a recuperar un poco mi capacidad pulmonar? No evitaría en adelante las caminatas si no me sentía del todo bien.

Por eso digo que las personas que no tienen desarrollada su fuerza de voluntad y no están abiertas a ideas nuevas no intenten nada, no sigan leyendo este libro.

 Así comienzan a aparecer señales de la salida, otra fue la siguiente.

Hace unos años estudié magisterio, una de las materias era educación física, la profesora hizo hincapié especialmente en un tema “la importancia del entrenamiento físico”, como se debía realizar para que sea eficiente y contribuya a mejorar nuestra calidad de vida, para ir evolucionando con este entrenamiento y lograr mejorar nuestro estado y rendimiento físico.  Consistía en: teníamos que provocar cansancio, un poco de taquicardia, sin excedernos demasiado, esto hay que saber manejarlo, luego hacíamos descanso poniendo a trabajar otra parte de nuestro cuerpo, y en esto teníamos que tener constancia, mantenernos con regularidad y además ir intensificando en forma progresiva el entrenamiento para seguir evolucionando en forma positiva, esta profesora me ayudó mucho. 

 Cuando leas en que consiste este entrenamiento verás que los ejercicios parecen muy sencillos, lo difícil es ir enlazándolos, saber cuando estamos preparados para pasar de una etapa a la otra, yo comencé desde la marcha lenta porque casi no podía caminar, si vos estás mejor podés empezar desde otra etapa, pero todos necesitamos hacerlos, porque el que está bastante bien, va a estar mucho mejor; el que está mal va a estar bien.

Lo ideal es que tu médico alergista te acompañe en todo este intento, te evalúe, él te puede indicar con absoluta precisión si podés pasar de una etapa a la otra, controlando tus pulmones al concluir cada una, si te dice que estás mejor pasás de etapa y es oportuno que el valla indicando una reducción en las dosis del medicamento que usás, para que no dejes de sentir cansancio, el que buscamos sentir, si no se van reduciendo las dosis de medicamentos, ese cansancio no lo logramos y la mejoría se detiene. Con las pastillas es fácil reducir dosis; la complicación aparece con los aerosoles, yo comencé a reducirlos accionándolos cada vez más lejos de mi boca, así me acostumbraba poco a poco a valerme más por mi misma que por medicamentos.

Si tu doctor te dice que no hay grandes cambios al concluir una etapa no perdés el tiempo repitiéndola, lo ganás; te lo puedo comparar con este ejemplo: un chico repite su grado en el primario, esto lo prepara mejor para afrontar los años que vendrán, estará más preparado para resolver situaciones nuevas, con el entrenamiento que te propongo pasa lo mismo si tenés que repetir una etapa asumilo, enfrentalo y resolvelo ganando después la partida.

Hablá con tu doctor decile que querés compartir la experiencia de una persona recuperada completamente, ponelo al tanto de lo que emprendés, es importante que él te acompañe en esto, también tenés que pensar que lo que te sirve a vos le puede servir otro; entonces ¿porqué no compartir experiencias si son positivas?

Consiste esta rehabilitación en ejercicios que se intensifican en forma paulatinamente progresiva.

 Debemos buscar un lugar abierto donde hacerlos, por ejemplo una plaza, cuidando el detalle que en ella no haya mucha contaminación y fijarnos la dirección del viento, en uno de los laterales de la plaza siempre hay más contaminación de humo producto de la combustión de los caños de escape de los vehículos, ese lado dependerá de la dirección del viento, en él estamos más expuestos, lo debemos excluir de la marcha, sino el efecto logrado va a ser el contrario al deseado. Las personas que están muy mal deberán iniciar el ejercicio desde la primera etapa, las que no estén tan mal no necesitan hacerlo. El médico será tu guía.

No es conveniente que los hagas en invierno cuando las temperaturas son muy bajas porque vamos a intensificar la respiración y esto puede enfriar mucho los pulmones, podés hacerlos seis días a la semana y descansar uno, no habría problema que los hagas todos los días pero si dejas de hacerlo un día no volvés atrás en la recuperación tendrás el descanso que te merecés.

Las personas que tienen sus pulmones tapados por la nicotina y no son asmáticos están invitadas a participar de los ejercicios, pueden incluso consultar con su médico cardiólogo, y ponerlo al tanto de lo que emprenden para que los evalúe si pueden hacerlo.

Si al leerlo te parece que es mucho para vos probá nada más que con la primera etapa si estás muy mal. Tanto no pido, al concluirla vas a ver que estás preparado para la segunda, y así seguí hasta la que puedas, no es imprescindible que termines todas.

Tuve que hacerlas dos veces,porque la primera vez no tuve en cuenta la importancia de la prevención, entonces fracasé; recuperaba pulmones con una gan dificultad y perdía lo que recuperaba con mucha facilidad, hay que dar los dos pasos juntos, la prevención no puedo obviarse. La hice de nuevo, la disfruto dsde hace cuatro años.

Ahora basta de palabras vamos a los bifes, ponete las zapatillas, abrí la puerta, nadie golpea soy yo que te invito a la vida.

Así empecé:

 1ra etapa: Caminé moderadamente hasta lograr un cansancio, que no tiene que ser muy intenso para poder superarlo, cuando me cansé me senté, traté de relajarme y esperé hasta volver a sentirme bien, luego inicié la marcha hasta lograr el cansancio nuevamente, me senté cuando lo logré, y esto lo repetí una hora, todas las mañanas durante una semana.

2da etapa: camino pero ahora la marcha será un poco más rápida, cuando me canso no paro como en la semana anterior, sino camino muy lento, hasta que me siento bien, luego vuelvo a caminar rápido, y repito cuando me canso aminoro el paso. (Me ayudó aún más caminar hablando y riendo con amigas, recuperaba más mi capacidad pulmonar). Esto durante una hora, todos los días una semana.

Al concluir esta etapa ya sentí un cambio notable, la repetí caminando más ligero aún, empezaba a no estar pendiente de mi enfermedad y si de otras cosas que antes no les prestaba ninguna atención

Pero a mí me gustan los desafíos había encontrado el camino; decidí intensificar en forma progresiva aún más los ejercicios.

3ra etapa: empecé a intentar pequeños trotes, cuando sentí el cansancio buscado, continué con el paso lento y esto lo repetí durante una hora toda la semana.

4ta etapa: empecé a intentar pequeñas corridas, recalco pequeñas, cuando me sentí mal descansé caminando, esto lo repetí una hora, todos los días de una semana.

5ta etapa: aquí intenté correr un poco más, siempre escuchando los avisos de mi cuerpo, cuando aparece la taquicardia y el cansancio buscado cambio por la marcha lenta, esto lo repetí igual que en etapa anterior una hora, una semana.

6ta etapa: empecé un nuevo intento traté de correr solo lo que pude cantando o silbando sin esforzarme demasiado, esto me permitió recuperar una buena capacidad pulmonar, combinaba este ejercicio con el paso lento para descansar, empezaba a sentir que tenía pulmones de repuesto.

7ma etapa: me preocupé por tratar de correr trechos más largos cantando, cuando me cansaba aminoraba el paso hasta que la respiración se normalizaba, cuando lo lograba de nuevo el intento y la corrida  Y así estaba una hora, una semana

8va etapa: tomo la decisión de iniciar la práctica de un deporte, me gustan casi todos, no hay uno que lo haga bien pero considerando que es tan beneficioso la actividad física comencé a practicar tenis.

Por precaución primero empecé práctica moderada, luego progresiva y terminó  siendo intensiva.

Además grabé cassettes con música de ritmo lento, otro más movido y el último con ritmo muy intenso, bailaba todo lo que podía, los iba combinando según la respuesta de mi organismo y el cansancio logrado. Amplio concepto; al referirme al cansancio estoy hablando de provocar un pequeño jadeo y taquicardia que podamos superar y al hablar de descanso quiero decir esperar aminorando la marcha que la respiración y el pulso se normalicen

 Llegado a este paso, me sentí completamente recuperada no olvidando que algunas medidas preventivas tendré que seguirlas teniendo pero ya no van a ser tan estrictas.

Es una respuesta esperada que se comience a sentir mucha sed, esto da la pauta que se está en buen camino pues se va a ir recuperando la buena hidratación, también la postura, el semblante, se mejora la sexualidad que será más plena y en forma progresiva poco a poco su calidad de vida.

Un detalle que deben recordar, es no encerrarse en el baño a darse una ducha si están cansados y con jadeo, el baño es un lugar pequeño y casi siempre con mala ventilación, hagan un relax antes de tomar la ducha. Yo me acuesto en el piso cinco minutos con un almohadón debajo de mi cabeza y las piernas levantadas en la pared formando un ángulo de 45 grados aproximadamente, cuando la respiración se normaliza es el momento oportuno para bañarnos.

Un consejito: mi amiga Gladys tenía un primo asmático de 17 años, a él le gustaban mucho los deportes, pero se medicaba para que sus pulmones le respondan, este chico tuvo un para cardíaco. Yo empecé de a poco, nunca consumí medicamentos para poder practicar deportes, aprendí a escuchar las señales de mi cuerpo, cuando me cansaba, descansaba. Así no corría riesgos.

Si no se puede avanzar en las caminatas en el día a día, igual ayuda que la realicemos cada dos días, y si no podemos caminar una hora, ayuda en la mejoría caminar media hora, lo que importa es que hagamos lo que podamos, en todo caso demoraremos mas tiempo en alcanzar la meta pero si tenemos disciplina antes o después la alcanzaremos.

En Buenos Aires,Capital, se están realizando caminatas como parte de ejercicios respiratorios para recuperar capacidad pulmonar, podés averiguar en appai@elsito.com

 

LA ACTIVIDAD FÍSICA

Un buen estado físico no va a depender exclusivamente de la juventud de aquel que practique el deporte o no, al contrario, la clave de esto es conocer el nivel de inactividad previa de cada persona.

Porque para lograr cierto estado físico va a ser necesario una cierta regularidad en la actividad física a desarrollar.

El ejercicio sirve para controlar el sobrepeso, para controlar la hipertensión arterial, para controlar la diabetes, para bajar los niveles del colesterol, para controlar el estres, fortalece los músculos y la elasticidad de los músculos, previene la osteosporosis, incluso puede prevenir el glaucoma y hasta combate la constipación.

La gente pone siempre excusas para realizar actividad física, por ejemplo que no tiene tiempo, ni lugar necesario para hacerlo.Sin embargo no es necesario ser un deportista de alto rendimiento para poder disfrutar los beneficios mencionados. Hay un ejercicio muy sencillo que es caminar, hacerlo entre media a una hora por día tiene un valor preventivo y de entrenamiento importante. Obviamente no sirve caminar muy lentamente, como mirando vidrieras, ese paso lento no reporta beneficios, pero sirve caminar como si uno estuviera apurado, es decir caminar con un cierto ritmo.

Al comenzar una actividad física hay que hacerlo en forma progresiva y gradual, no sirve el primer día salir a caminar 9 km, porque lo mas probable es que nos lastimemos los pies, las rodillas que no están acostumbradas a recorrer esa distancia.

El precalentamiento y la elongación son fundamentales antes de iniciar la actividad.

Las zapatillas de gomas son mas indicadas, porque amortiguan un poco el peso del talón contra el piso y entonces el andar no repercute en la columna. Al ir terminando el recorrido de la caminata, conviene ir haciendo mas lento el paso, de manera de no terminar en forma abrupta y es aconsejable hacer elongación también al terminar la caminata.